Superprof es un directorio donde profesionales ofrecen sus clases por hora. A diferencia de los cursos que hay online, esto es ideal para aprender con alguien de manera personalizada. Aquí te cuento mi experiencia.
Superprof.com es una plataforma que conecta estudiantes con profesores particulares. Tienen webs en diversos países, la de Argentina es «com.ar».
Hace tres años me anoté en Superprof Argentina para dar clases particulares de Google Ads, SEO, WordPress y otros temas de marketing digital. No recuerdo bien dónde vi la plataforma por primera vez ni qué idea tenía en mente. La cuestión es que creé un perfil rápido, lo dejé ahí y me olvidé.
Unas semanas después, justo antes de irme de luna de miel, me escribió un alumno interesado en mis clases. Lamentándolo mucho, tuve que decirle que no tenía disponibilidad. Y otra vez volví a olvidarme del sitio.
Pasó el tiempo y, un día de mayo, recibí otro mensaje. Esta vez acepté. Después vino otro. Y otro más. Así, casi sin darme cuenta, empezaron a llegar alumnos: cada mes me contactan entre 2 y 5 alumnos. Juro que no me pagan por hablar bien del sitio, sentí la necesidad de escribir este posteo porque veo publicaciones de gente que dice Superprof que es una estafa y no lo puedo creer.
Necesito dejar en detalle mi experiencia positiva para dar la otra versión porque veo foros donde cualquiera pone «superprof es una estafa«, pero cuando les preguntás qué pasó en general son alumnos que te dicen que no les gustaron los profesores o están indignados porque tienen que pagar para poder contactar a los profesionales. Cosa que, lejos de asombrarme, me parece bastante lógica porque si te sirven en bandeja un catálogo de profesores validados, listos para darte una clase gratis como mínimo tenés que pagar una mensualidad para sostener el servicio. Superprof no se sostiene haciéndote caridad.
También veo pasar comentarios de profesores que no tuvieron éxito consiguiendo alumnos, es posible que nadie te contacte, o que te pidan clases gratis y luego no quieran seguir con vos. El riesgo está. Pero la exposición que te da la plataforma es buenísima.
Yo no podría haber tenido una mejor experiencia y no me canso de recomendar a la gente que la pruebe.
Uno de mis primeros alumnos, después de tomar algunas clases, me recomendó para otro trabajo en la empresa donde estaba contratado: hoy vendría a ser mi jefe. Una alumna trabaja conmigo desde hace casi dos años; ya no son clases lo que hacemos, sino una especie de consultoría de negocios donde me llama cuando se encuentra con alguna dificultad y lo resolvemos juntas en una videollamada. Otros alumnos tomaron apenas una o dos clases, con consultas muy puntuales, y una vez resueltas siguieron su camino. Algunos hicieron cursos completos conmigo, de más de doce encuentros.
Lo que quiero decir con todo esto es simple: si querés aprender marketing —o cualquier otra cosa—, Superprof es una muy buena plataforma para encontrar profesores. Y si sabés algo y podés enseñarlo, también es un buen lugar para encontrar clientes, no solo alumnos.
Cómo funciona Superprof para los alumnos
La lógica es bastante sencilla. Superprof conecta estudiantes con profesores particulares a través de su sitio que es una especie de directorio. Para los alumnos, el sistema funciona así:
- Buscar un profesor
Entrás a la plataforma (www.superprof.com.ar) y usás el buscador para encontrar la materia que te interesa y la ubicación. - Filtrar resultados
Podés ajustar la búsqueda por modalidad (presencial o virtual), precio, nivel o si el tutor ofrece la primera clase gratis. - Revisar perfiles
Cada profesor tiene un perfil donde explica su experiencia, formación y metodología de enseñanza. Los profesores están medianamente validados, yo para darme de alta tuve que dar mi DNI y enviarles mis diplomas, mi CV y otras constancias de que sé de lo que me propongo enseñar. Por otra parte, cada perfil tiene «opiniones» (de alumnos de la plataforma) y «recomendaciones» (que pueden ser de alumnos que tienen en escuelas, colegas, etc). Lo mejor es mirar siempre las opiniones, aunque si el profe es nuevo quizá no tenga ninguna todavía. Todo esto es público, podés comparar profesores y ver si alguno te convence de dar el siguiente paso: contactarlo/a. - Suscribirse y contactar
Si encontrás un tutor que te interesa, tenés que suscribirte a la plataforma para poder comunicarte con esa persona. La suscripción no es pagar al profesor, pagás una módica fracción (hoy está en menos de 10 dólares mensuales) y con eso podés contactar a todos los profesores que te interesen. Casi todos los profesores ofrecen una primera clase gratis. Es frecuente que mis alumnos tomen una clase conmigo y con otros, luego deciden con quien quieren seguir. Si querés, podés darte de baja de la suscripción con el sitio después del primer contacto con uno o mas profesores. - Programar clases
Coordinás con el profesor directamente y, una vez que establecen horarios y precio, las clases se pagan por fuera de la plataforma. Hay profesores que dan clases presenciales, otros sólo trabajamos de manera remota. Una vez que estás en contacto con uno o más profesores no hace falta que sigas suscripto a la plataforma para poder seguir teniendo las clases.

Desde el lado del alumno, hay algo que puede parecer molesto: no podés contactar a ningún profesor si no pagás la suscripción. Es decir, primero pagás a Superprof y después pagás al profesor por sus clases.
Sin embargo, tenés que pensar que hicieron una selección y un chequeo, reunieron un montón de profesionales para que vos puedas evaluar su trabajo con una clase gratis y eso requiere un esfuerzo que la empresa no puede hacer gratis.
Cómo funciona Superprof para los profesores
Para los que enseñamos, la dinámica es diferente. Podés publicar tu perfil gratis o pagar una suscripción que supuestamente mejora la visibilidad. Yo empecé con el perfil gratuito. Y, aun así, me contactaron.

Alguno podría pensar que como los alumnos sí o sí tienen que pagar para ver tus datos no es un buen recurso para difundir tus clases, pero desde mi experiencia como docente, esto tiene un aspecto muy positivo: filtra a quienes realmente están comprometidos con aprender.
Cuando ya había conseguido alumnos y me había demostrado que funcionaba, empecé a pagar casi como un gesto de agradecimiento. No sé si pagar realmente me trae más exposición que la cuenta de nivel gratuito, pero como ya dije, el sitio me ha brindado tanto que considero más que justo pagar por el servicio.
En definitiva:
- Crear un perfil: detallás qué enseñás, tu experiencia y metodología.
- Establecer tarifas: vos ponés el precio y Superprof no te cobra comisión por las clases.
- Aceptar clases: cuando un alumno te contacta podés aceptar o no darle clases. Si aceptás, tenés que saber que en ese momento le cobran la suscripción mensual. No aceptes dar clases si no disponés de tiempo.
- Coordinar día para la primera clase: Una vez aceptada la clase: se habilita un chat en la plataforma, y también ves el teléfono y el email del alumno. Recomiendo escribir al alumno un email o enviar un mensaje de whatsapp para establecer contacto fuera de la plataforma. muchos alumnos no pagan más de un mes a Superprof y al deshabilitar la opción de contacto si no tienen tus datos no podrán seguir trabajando con vos.
Consejos para usar Superprof
Superprof fue, para mí, mucho más que un lugar donde conseguir alumnos. Fue una puerta de entrada a oportunidades que nunca hubiera imaginado: clientes, proyectos, relaciones laborales y hasta amistades.
Si estás buscando aprender algo nuevo, vale la pena probarlo. Y si tenés conocimientos para compartir, es una buena manera de dar el primer paso en el mundo de la enseñanza online.
Consejos si sos estudiante:
- Revisá bien los perfiles, buscá que el profesor explique no solo qué sabe sino cómo lo enseña.
- Aprovechá la primera clase gratuita para entender si hay química. La metodología importa, pero la conexión también.
- Está bien tomar clases gratis con dos o más profesores para conocerlos, pero sé claro y cuando elijas a uno, escribí a los otros para decirles que ya no vás a seguir. Te dieron su tiempo de manera gratuita, si te parece que son buenos (aunque decidas que no querés estudiar con ellos) dejá una recomendación amable que los ayude a encontrar alumnos.
- Una vez que encontraste el profesor que encaja, animate a comprometerte. Aprender lleva tiempo. Encontrá el ritmo que te sirve, una vez por semana, cada dos semanas, lo que sea. Pero dedicale el tiempo que la materia necesita para ver progresos reales.
Consejos si sos profesor:
- Armá un perfil completo y claro. No subestimes la importancia de explicar cómo trabajás.
- No temas empezar con la primera clase gratis. Puede ser una buena forma de generar confianza y pensá que el alumno tiene que pagar para tener tus datos. Los que ofrecen una primera clase gratis (aunque sea de 30 minutos) tienen más chances de recibir pedidos.
- Si podés dar clases en más de un tema, armá avisos distintos. Digamos que si sos profe de piano y guitarra, tus alumnos de uno y otro instrumento tienen intereses distintos. En cada perfil mencionás que das la otra asignatura (eso está bueno) pero en la descripción hablás de la enseñanza de cada instrumento de manera específica. Se aprovecha mejor el espacio para lo que importa: demostrar autoridad y conectar con el posible cliente.
- Si te especializás en un tipo de enseñanza, decilo. Si amás trabajar con niños o te encanta dar clases a jubilados, hablá de eso. Especializarse puede parecer que te hace perder negocios al principio, pero a largo plazo es una desición más acertada.
- Considerá pagar la suscripción cuando empieces a ver resultados: más que una inversión, es un gesto que te define.
Como profesora, lo más lindo es que detrás de cada clase, de cada mensaje que llega, puede haber mucho más que un intercambio puntual. Puede haber un futuro cliente, un colaborador, un socio, o simplemente alguien que necesitaba una respuesta clara y la encuentra conmigo.
Agradezco al sitio haberme dado eso: la oportunidad de descubrir una vocación docente que no sabía que tenía. ♥




















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